La primera gestión del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (1993 – 1997) se caracterizó por enajenar el patrimonio del país con la llamada capitalización; y en su segundo mandato (2002-2003) primó la violencia, y con ello mató al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), afirmó el analista político Reymi Ferreira.