Homenaje a la libertad

Autoridades nacionales y departamentales, paceos y no paceos iniciaron ayer los festejos del 201 aniversario de la revolucin del 16 de julio de 1809, el primer movimiento libertario que proclam la independencia de las colonias espaolas y marc el largo proceso revolucionario que se consumara con la independencia de Bolivia, el 6 de agosto de 1825.

Editorial de Cambio

Si hace un ao la celebracin del Bicentenario de la revolucin pacea encontr a una Bolivia encaminada en un proceso de cambios estructurales, hoy ese andar en pos de la construccin del Estado Plurinacional que erradique el racismo, la marginacin y el secular sometimiento de la patria a intereses ajenos ha dado trascendentales como definitivos pasos.

La puesta en vigencia de la Constitucin Poltica del Estado y la promulgacin de cuatro de cinco leyes fundamentales del nuevo Estado (del rgano Electoral, del Rgimen Electoral, del rgano Judicial y del Tribunal Constitucional Plurinacional, mientras la Ley Marco de Autonomas y Descentralizacin se encuentra en pleno tratamiento legislativo) representan los cimientos de liberacin, de dignidad y de soberana nacional.

El respaldo popular a ese proceso poltico de trascendentales repercusiones comienza a dejar atrs un pasado marcado por la discriminacin y el racismo, por la enajenacin de sus recursos y el sometimiento a intereses externos, y a construir una sociedad libre del colonialismo interno y externo, con justicia social e igualdad de oportunidades. ste es el significado de los 201 aos de la gesta emancipadora de julio, con sus luces y sus sombras, con sus contradicciones y sus aciertos, porque el legado de la proclama de la Junta Tuitiva primer documento que llam abiertamente a liberar las colonias del desptico imperialismo espaol sigue vigente hoy como entonces.

Los postulados de los revolucionarios del 16 de julio an permanecen como desafos pendientes para liberar definitivamente nuestra patria y constituyen el legado que alimenta el proceso de cambio que recorre por los caminos de la patria. Si bien el 6 de agosto de 1825 naci la nueva Repblica, sta hered una estructura colonial que mantuvo inclume la discriminacin de sus hijos ancestrales, y una casta seorial tom el control de Bolivia y reprodujo el sistema feudal contra el que en diferentes pocas de nuestra historia se rebelaron mujeres y hombres libres.

Es que la naciente Bolivia mantuvo el destierro en su seno de millones de habitantes originarios, mientras el despotismo y la tirana colonial en la Repblica vistieron de pongos a quienes el rgimen colonial denomin indios para someterlos a una vil explotacin.

A dos siglos del levantamiento de julio, los hijos de Tpac Katari y Bartolina Sisa y de los protomrtires de la independencia levantan el estandarte de la libertad contra un sistema colonial del viejo Estado que reprodujo la injusticia y la explotacin y puso a Bolivia en manos de intereses extranjeros que la saquearon y condenaron a la pobreza a millones de seres humanos, slo por el color de su piel y las facciones de su semblante.

La lucha de nuestros antepasados es una lucha permanente contra los distintos imperios. Esta lucha ahora nos toca (a nosotros), una lucha permanente contra los nuevos imperios, nuevos sistemas econmicos vigentes que hacen mucho dao, no solamente al ser humano, sino tambin a la Madre Tierra, exclam ayer el presidente Evo Morales antes de encender nuevamente la Tea de la Libertad, en la casa que un da perteneci a Pedro Domingo Murillo.

Es que el grito de libertad de julio fue antecedido por la rebelin de los Tpac Amaru, Toms Katari y Julin Apaza Nina (Tpac Katari), quien tom el nombre del primero y el apellido del segundo y en 1781 cerc la ciudad de La Paz en demanda de libertad de su pueblo. Tpac Katari fue capturado y descuartizado.

Otros lderes indgenas que antecedieron la gesta de los revolucionarios de julio fueron Taki Unquy (Zongo, en 1616), Aruma, jefe guaran en 1727; los hermanos Toms, Dmaso y Nicols Katari, que se alzaron en Potos y lucharon junto a Tpac Katari por el restablecimiento de las markas y el suyu originarios (1780 y 1781); el mojeo Pedro Ignacio Muiva (1810) y el aymara Juan Manuel Cceres en 1811.

Pero esas demandas para que se reconozcan los derechos de los pueblos ancestrales prosiguieron tras la independencia de Bolivia. El mojeo Andrs Guayacho lider un levantamiento contra los patrones que los tenan esclavizados en sus plantaciones de goma y castaa en 1887; Apiawayki Tumpa y los guerreros ava-guaranes se rebelaron el 6 de enero 1892 en contra de los patrones que les robaban sus tierras y de los misioneros que les quitaban su cultura. Pero el 28 de enero, en Kuruyuki, fueron masacrados por las tropas del sistema colonial y republicano.

La rebelin de Pablo Zrate Willka en 1899 se extendi a Tapar y Peas en Oruro, al altiplano de La Paz, al norte de Potos y a la frontera con Chile, pero traicionado por Jos Manuel Pando fue capturado y ejecutado en 1904.

Por eso, cuando hoy los bolivianos rendimos homenaje a Murillo y a los protomrtires de la independencia y valoramos la proclama de la Junta Tuitiva, no podemos olvidar el aporte de los habitantes ancestrales de lo que hoy es Bolivia.

Es que la lucha de los pueblos seal el camino de la libertad que 201 aos despus de la gesta revolucionaria de julio hoy florece en la edificacin del Estado Plurinacional y constituye un homenaje a la libertad.
Fuente: Cambio

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