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Día del Consumidor
Lunes, 15 de Marzo de 2010

Una serie de iniciativas se ha realizado en las últimas semanas para proteger los derechos de los consumidores de cara al Día Internacional del Consumidor, que precisamente se celebra hoy, lunes 15 de marzo.

Una serie de iniciativas se ha realizado en las últimas semanas para proteger los derechos de los consumidores de cara al Día Internacional del Consumidor, que precisamente se celebra hoy, lunes 15 de marzo. Y en esta ocasión no ha podido tener un lema más apropiado: Nuestro dinero, nuestros derechos. Esto que parece ser una ‘generosa’ concesión de la sociedad capitalista de consumo merece, sin duda, más que una reflexión colectiva, puntualizaciones acerca de lo que debiera motivar este día en la cotidianidad de los ciudadanos del mundo.

En el caso boliviano, se ha comenzado a dar los primeros pasos para que, desde el Estado, se protejan los derechos del consumidor en todos ámbitos, que supone, por ejemplo los servicios públicos. Un reciente informe del Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor señala que existe una larga lista de empresas de transporte aéreo, electricidad, agua potable y transporte, todas del sector regulado; y de los servicios de salud y educación, del sector no regulado, es decir, un gran espectro de actividades que involucran a la sociedad, que se insertan en la lista de quejas y reclamos constantes de una población que se siente desprotegida.

El Estado, a través de la Constitución Política, del Decreto Supremo 0065 y del Decreto Supremo 0285, garantiza a los consumidores el acceso al suministro de alimentos, fármacos y productos en condiciones de inocuidad, calidad y cantidad disponible adecuada y suficiente, eficiente y oportuna. Al amparo de esa normativa, entre enero y febrero, la repartición especializada del Gobierno recibió 95 quejas de los usuarios en el sector regulado y 176 reclamos en el sector no regulado, de los cuales más del 80 por ciento fue solucionado por las autoridades, según el titular del área.

Está claro que las estadísticas oficiales quedan cortas frente a la cotidiana vulneración de los derechos del consumidor. Sin duda, uno de los ámbitos críticos en esta materia es el transporte urbano, interdepartamental e interprovincial. En estos ámbitos, el ciudadano no sólo es víctima de un pésimo servicio, sino —como ha quedado demostrado de manera dolorosa— corre riesgo su propia vida. En muchos casos, el consumidor no sólo que no es correspondido conforme a lo que paga, sino que es objeto de múltiples formas de violencia.

Usuarios y consumidores en las principales ciudades del mundo sienten que la sociedad capitalista ha establecido una relación perversa entre el consumidor y quienes prestan servicios o venden determinados productos. Aquella frase hecha de que el “cliente siempre tiene la razón” en muchos casos ha pasado a la historia y —si no se toman los recaudos necesarios— muchas veces éste es objeto de engaño. El afán de lucro, que es la esencia del capitalismo, ha generado toda una compleja maraña que ha hecho norma, en el mercado, aquella práctica que ha enriquecido a pocos: “el vivo vive del sonso y el sonso de su trabajo”.

Urge, pues, asumir un compromiso mayor de parte del Estado para que desde las entidades públicas se garanticen a plenitud los derechos de las personas y se asegure un servicio transparente y de calidad a las y los usuarios. Las ventanillas públicas, como las oficinas que están en contacto con la población, deben dejar de ser la vitrina de la burocracia y la ineficiencia. Todas las campañas de respeto y protección de los derechos del usuario y del consumidor debieran partir desde las entidades estatales en todas sus instancias. Ésta es una responsabilidad de todas y todos los que han asumido el proceso de cambio.

Pero bueno es señalar que hoy, en varias capitales del mundo, se realizarán actividades para promover los derechos del consumidor. Bolivia ya piensa en un proyecto de ley que será presentado a la Asamblea Legislativa en un esfuerzo concreto para penalizar el mal o deficiente servicio de las empresas.

Un derecho que con motivo de este 15 de marzo viene a colación del eslogan Nuestro dinero, nuestros derechos, es el de los usuarios a tener servicios financieros justos. Al respecto, el Comité de Defensa de los Derechos del Consumidor en Bolivia (AIS-Codedco) trabaja en una campaña junto con unos 14 grupos regionales en departamentos del país, y coordina esfuerzos, entre otros sectores, con el Movimiento de Deudores Víctimas de Mutuales y de la Asociación de Pequeños Prestatarios, con miras a encuentros con la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Viceministerio de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores. Al respecto, existe una marcada preocupación por la situación de más de 13.000 familias que viven el drama del endeudamiento y abusos por algunas entidades financieras.

En América Latina y el Caribe, organizaciones vinculadas a la temática desarrollarán también iniciativas para buscar servicios financieros más justos.

Cláusulas y cargos abusivos de contratos bancarios y de tarjetas de crédito son sólo algunos de los problemas que enfrentan los consumidores de los servicios financieros. Más allá de estas esferas monetarizadas, la mayoría de los consumidores, como se ha señalado, siente que sus derechos son vulnerados todos los días en el mercado. Desde la compra de un medicamento adulterado hasta alimentos con fecha vencida. Estudiosos se han preocupado también en llamar la atención del mismo consumidor. “Éste debe pensar en el acto de consumir evitando lo superfluo y optando por productos sustentables, como alimentos libres de agrotóxicos”, señala Andrea Salazar, consultora el Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor (Idec), de Brasil.


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